martes, 27 de octubre de 2026

IDEOLOGIAS

La ideología es un conjunto de creencias que uno tiene sobre la visión del mundo. Forma un sistema cerrado y completo de ideas invulnerables a interpelaciones externas. Y ese sistema suele tener una lógica interna y una cierta coherencia entre las partes que nos ayuda a actuar en sociedad y a vivir protegidos de la incertidumbre y la duda. La ideología está compuesta de axiomas, convicciones, imágenes, recuerdos, emociones, deseos inconscientes, actos de fe, racionalizaciones y voluntarismos UN CRISTAL DE COLOR La ideología es como un cristal de colores desde donde uno mira la realidad y el cristal va a teñir de un cierto color todo lo que se ve. Fidel Castro manejó esa metáfora en 1961 cuando se declaró marxista leninista e imprimió a su gobierno su visión del mundo. . No son solo visiones del mundo, también son programas de acción, valoraciones, intereses políticos, de clase, etc. IDEOLOGIA Y RELIGION Frente a las grandes interrogantes sobre el sentido de la existencia, el origen y destino de la humanidad, el dolor y la muerte, la ideología suple o complementa el papel de la religión. Ideología y religión se parecen, tratan de responder a las grandes preguntas de la existencia y en un sentido amplio son términos intercambiables. Ambas enarbolan axiomas, verdades reveladas o entidades superiores que no se discuten, (un Dios, la Naturaleza, el Espíritu, la Historia). Ambas tienen textos sagrados (el Evangelio, la Torah, el Corán, el Capital, el Manifiesto Comunista, los Vedas), profetas o apóstoles que divulgan los textos y tienen lugares de culto: iglesias, sinagogas, mezquitas, plazas y monumentos donde se rinde homenaje a las figuras santas, a sus fundadores, líderes históricos y a los hermanos de sangre, a los mártires que dieron su vida por defender esa religión o esa ideología. TRES IDEOLOGÍAS CLASICAS: LIBERALISMO, SOCIALISMO, SOCIALDEMOCRACIA LIBERALISMO Las raíces del liberalismo se pueden rastrear cinco siglos atrás en el Renacimiento, El Siglo de las luces, la Ilustración, los Enciclopedistas, el Parlamento Inglés, la Revolución Norteamericana, la Revolución Francesa, el desarrollo del espíritu crítico, la razón, la ciencia y la tecnología, y la separación de la Iglesia y el Estado. El liberalismo surgió de la crítica y la lucha contra la nobleza, la Iglesia y el régimen de propiedad feudal de la Edad Media, que impedían la iniciativa privada y la competencia de la naciente clase burguesa, PRINCIPIOS DEL LIBERALISMO Los principios vigentes del liberalismo son el derecho natural a la vida, la libertad y la propiedad privada, un marco mínimo de leyes, el estado de derecho con poderes limitados por una constitución, , la obligación de todos a respetar las reglas, la separación de poderes del estado, democracia en las elecciones de los gobiernos por parte de personas libres, la libertad de cultos, la separación de la Iglesia del Estado, la libertad de expresión, la igualdad de oportunidades y el derecho de cada quien de buscar su felicidad por sus solas capacidades y virtudes, el respeto a las minorías y a los derechos humanos. Según los fundadores del liberalismo, el ser humano es por naturaleza o condición humana, egoísta, y solo se mueve por su interés personal y el de su familia, y la propiedad privada es uno de los cuatro derechos naturales junto con la vida, la libertad y la felicidad.. Los ideólogos del liberalismo sostienen que la doctrina liberal se ajusta mejor a la naturaleza humana, a su condición animal, a sus instintos violentos, a la supervivencia del más apto, a las diferencias naturales de inteligencia y fuerza física, a su espíritu competitivo. EL CAPITALISMO Se ha sostenido que la propiedad privada de los medios de producción es la característica esencial de la democracia liberal. El liberalismo, como su nombre lo indica, persigue obsesivamente la libertad individual, pero también la libertad de comercio y de empresa y sobre todo la propiedad privada de los medios de producción y la libertad del mercado donde confluyen la oferta y la demanda. El liberalismo pone el acento en la libertad individual como condición necesaria para la propiedad privada de las empresas, Por eso el sistema económico capitalista, el capitalismo, es el que mejor se adapta al liberalismo y viceversa, y los términos a veces se confunden. Una mano invisible, la libre concurrencia de la oferta y la demanda en el mercado capitalista, es la única manera de fijar los precios de los miles de bienes y servicios que se producen cada día en una sociedad moderna. El capitalismo como sistema económico pregona la libertad de empresa, la ganancia como motivo principal de la empresa, la libre competencia para producir mejor y más barato que otras empresas, el intercambio y la fijación de precios en el mercado, el derecho a combinar factores como capital, materias primas y mano de obra por un salario establecido por la oferta y la demanda. CRITICAS AL CAPITALISMO LIBERAL Las oportunidades de educarse y triunfar en un sistema esencialmente competitivo no son iguales para todos. Los hijos de las clases propietarias o educadas tienen más facilidades para educarse y triunfar en los negocios que los hijos de sectores carenciados. La diferencia de ingresos entre ricos y pobres puede ser abismal. Se dice que un porcentaje muy pequeño de la gente rica posee un patrimonio equivalente al de la mitad de la población más pobre. Los gobiernos liberales cuidan los intereses de las empresas para que la riqueza que genera su enorme productividad se distribuya (trickle down) al resto de la sociedad, pero este salpicado no siempre se produce, y el salario natural es aquél necesario para mantener al obrero y su familia a nivel de subsistencia. El liberalismo real, representado por Estados Unidos, Francia, Inglaterra, España, Portugal, Holanda, ha sido señalado como responsable del colonialismo, la conquista y la esclavitud. En defensa de la libertad de empresa capitalista y de corporaciones petroleras y mineras, ha apoyado en pleno siglo XX regímenes dictatoriales. La alta productividad del capitalismo, la invención y producción incesante de nuevas necesidades de consumo, el despilfarro y los desechos industriales contaminan el planeta y destruyen los ecosistemas. SOCIALISMO El socialismo nace con la revolución industrial y las condiciones de miseria de la clase obrera en las fábricas y minas de carbón, y de la lucha y la crítica contra la clase burguesa y la propiedad privada del sistema capitalista en expansión. En la década de 1830 surgen las propuestas de socialismo utópico (Saint Simon, Robert Owen, Charles Fourier). El Socialismo según la RAE es el “sistema de organización social y económica basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y distribución de los bienes”.El socialismo persigue obsesivamente el concepto de igualdad, sostiene la propiedad colectiva de los medios de producción, y la fijación de precios y distribución de bienes y servicios por parte del Estado. El socialismo tiene como objetivo la igualdad de todos los individuos en el disfrute de los bienes y servicios creados por la sociedad, se opone a la propiedad privada de los medios de producción, reconoce que no todos los ciudadanos tienen las mismas oportunidades para desarrollarse, y por lo tanto corresponde a la sociedad en su conjunto, proteger a los más débiles, redistribuir los ingresos generados por la sociedad y así compensar las diferencias del punto de partida. COMUNISMO En 1948 Marx y Engels incorporan en el Manifiesto Comunista los conceptos de plusvalía, lucha de clases, revolución violenta y dictadura del proletariado, como pasos previos a la sociedad comunista. Después del fracaso de la Comuna de París de 1870, Marx propuso que en la dictadura del proletariado todos deberán ganar el equivalente al salario de un obrero, que todos participen en algún momento del gobierno, y que todo el pueblo esté armado (fuente: Lenin, El Estado y la Revolución, 1917). La ideología socialista (Marx, Lenin), destaca el rol del obrero industrial como conductor de la revolución socialista hacia la sociedad comunista sin propiedad privada ni clases sociales, anuncia el advenimiento del hombre nuevo, solidario, generoso y militante internacionalista, en un régimen igualitario donde todos ganan el salario de un obrero calificado, producen en abundancia y toman lo que necesitan en los almacenes del pueblo, en un Estado que como fuerza represora tiende a desaparecer. CRITICAS AL COMUNISMO Se produce un enquistamiento en el gobierno de un partido único que concentra los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, transformándose en una dictadura permanente que conculca la mayoría de las libertades conquistadas por la burguesía y el pueblo en los regímenes liberales. Se desalienta la iniciativa y propiedad privada de los medios de producción por el excesivo intervencionismo del Estado en amplios sectores de la vida económica, y la incorporación masiva de burócratas, con el consiguiente descenso general de la productividad. La eliminación de grandes sectores del mercado donde se produce la confrontación de la oferta y la demanda complica la fijación de los precios de bienes y servicios, que queda librada al arbitrio de una burocracia que decide por sí sola lo que la gente necesita y lo que estaría dispuesta a pagar. SOCIALDEMOCRACIA El socialismo y el liberalismo confluyen en variantes como la socialdemocracia, muy desarrollada en los países nórdicos, en régimen de economía mixta, que dentro del sistema capitalista liberal y manteniendo gran parte de la propiedad privada, persigue la redistribución de la riqueza mediante fuertes impuestos progresivos que se destinan a derechos sociales como educación, salud, vivienda, empleo, seguridad. Otras versiones del socialismo democrático proponen también la proliferación de empresas autogestionadas, subsidios a cooperativas de productores y consumidores, en el marco de una fuerte planificación e intervención del Estado que también se asume como productor de bienes y servicios estratégicos pero deja en manos de la propiedad privada muchas de las actividades económicas. . IZQUIERDA Y DERECHA En su origen, las calificaciones de izquierda y derecha se remontan, (en plena Revolución Francesa), a la votación en la Asamblea Constituyente del 14 de julio de 1789, en la cual los diputados decidían si el Rey podía vetar completamente las leyes que se aprobaran, o si el veto debía ser parcial y limitado. Los primeros se sentaban a la derecha del presidente de la asamblea, y los segundos se sentaban a la izquierda. Desde entonces, la izquierda se asocia mecánicamente con los partidarios de cambios políticos y sociales, y la derecha con la oposición a los cambios y la conservación del statu quo. En tiempos modernos, particularmente desde el Manifiesto Comunista, la izquierda se asoció con la promoción del socialismo, y la derecha con la defensa del capitalismo. En el plano internacional, Estados Unidos, Europa, Japón, Israel, y otras democracias liberales se identifican con la defensa del capitalismo, y el resto del Tercer Mundo se identifica con todo lo que esté en contra de Estados Unidos y sus aliados. A pesar de las derrotas del marxismo en la URSS, China, Cuba, Alemania Oriental, Venezuela, en gran parte de la izquierda sigue pesando la idea de Marx de que la Historia, como entidad metafísica, transcurre en forma dialéctica por un eje de progreso lineal y continuo, donde cada régimen (esclavitud, feudalismo, capitalismo, socialismo), constituye un estado superior al anterior. En tal caso, si esto fuera así, la derecha, defensora del capitalismo y sus excesos, sería la corriente conservadora que se opone al progreso, y la izquierda defensora del socialismo, sería la corriente progresista que promueve el cambio y el avance hacia la felicidad de los pueblos. Pero la dialéctica del marxismo no se produjo. La tesis de Lenin de que era posible implementar el socialismo en países atrasados, agrícolas, semifeudales, precapitalistas, sin pasar por la democracia burguesa, fracasó estrepitosamente. Esos países devinieron en dictaduras totalitarias. Según la ideología del progreso lineal y continuo, también compartida por el liberalismo, el actual desmantelamiento del socialismo en Rusia, China, Cuba, Venezuela, Vietnam y Corea del Norte y su regreso a regímenes capitalistas sería un progreso en la línea de evolución de la humanidad y no un retroceso como se lamenta la izquierda. El progreso verdadero sería el desarrollo completo de la democracia burguesa y quizás recién entonces, sobre la abundancia capitalista, se podría edificar el socialismo democrático. Pero la izquierda, revolucionaria en el discurso, atrincherada en las universidades siguió teniendo la hegemonía cultural, desde donde dispara su prédica contra el capitalismo, la democracia occidental, la globalización, el liberalismo, la razón ilustrada, la modernidad, las verdades universales y todas las posturas eurocéntricas que habrían generado la razón instrumental y el Holocausto. POSMODERNISMO Entre la denuncia de los crímenes de Stalin por parte de Kruschev en 1956, y el romántico Mayo del 68, influyentes filósofos franceses y alemanes prefirieron anunciar desde sus cátedras el fin de la idea de progreso, el fracaso de la modernidad, los peligros de la razón, la muerte de todos los Grandes Relatos (el liberalismo, el marxismo, el fascismo, el cristianismo) antes de aceptar el fracaso del discurso socialista devenido en utopía totalitaria. Para esos filósofos posmodernistas (Foucault, Derrida, Lacan, Lyotard), ningún texto puede decirnos qué sucedió en realidad. Todo es cuestión de contexto, de puntos de vista, de pareceres, de pensamiento líquido, proclive al cuestionamiento de la verdad, a la incertidumbre como paradigma, la tolerancia sistemática como postura antiautoritaria, el multiculturalismo, el flujo, la inestabilidad, la fragmentación, la convivencia pacífica y el respeto irrestricto a los valores del Otro. Los filósofos proveyeron el marco teórico para abandonar los Grandes relatos, el análisis de las macroestructuras, la economía, el Estado, la lucha de clases, y desplazar la atención hacia la vida diaria, las relaciones sociales, los relatos pequeños, la cultura. Todo esencialismo o condición humana, y mucho menos la naturaleza humana, fueron vistos como retrógrados, racistas o sexistas, inaceptables. El posmodernismo sostiene que todas las identidades, relaciones y posiciones políticas son construibles social y culturalmente. El posmodernismo adoptó con entusiasmo el activismo feminista En este siglo XXI el activismo feminista ha hecho responsable al hombre blanco europeo, del colonialismo epistemológico, el patriarcado, la misoginia y la heteronormatividad (todo el sistema normativo que beneficia y privilegia los intereses del varón sobre los de la mujer y además somete a la gente LGBTI a la discriminación). También aquí, la izquierda se identifica con la diversidad sexual, la despenalización del aborto, el matrimonio igualitario etc, y la derecha se percibe como contraria a esos cambios. TRÍADAS Ideologías y religiones también tienen imágenes proféticas que describen el drama de la humanidad en tres actos: un paraíso perdido en los orígenes, mítico, edénico, sin clases. Luego un período de transición, de sufrimiento y lucha en el medio, y finalmente un estado de plenitud, de paz y bienestar (Aristóteles, San Agustín, Adam Smith, Kant, Hegel, Marx).

No hay comentarios:

Publicar un comentario